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Día Nacional de la Esclerosis Múltiple 2016

Hoy, 18 de diciembre es otra vez el Día Nacional de la Esclerosis Múltiple. Mirando hacia atrás, muchas cosas han pasado y han cambiado para mí desde el anterior.

dia nacional

Durante la jornada de ayer, y como cada año, la Asociación Asturiana de Esclerosis Múltiple estuvo presente con sus mesas de cuestación en Oviedo, Avilés, Gijón y Langreo.

Este año, el Día Nacional cae en un momento de especial visibilidad para la esclerosis múltiple gracias a la película 100 metros. Es la historia de Ramón Arroyo, paciente de esclerosis múltiple remitente-recurrente, llevada a la gran pantalla por el director Marcel Barrena e interpretado por el actor Dani Rovira. Contando esta historia de superación con la que todos nos sentimos identificados, han causado impacto y han conseguido concienciar a la sociedad de una manera diferente, desde el punto de vista de las emociones. ¡Ojalá el efecto se mantenga durante mucho tiempo!

Siempre que llegan días como éste, pienso en lo mucho que se ha avanzado y en lo mucho que queda todavía. De corazón espero que los pacientes con formas progresivas puedan disponer de una vez por todas de tratamientos adecuados. Espero también que se modifiquen los baremos de discapacidad para que se ajusten a la realidad de las enfermedades crónicas.

Deseo que todos tengáis estabilidad, tranquilidad y un “feliz” Día Nacional de la Esclerosis Múltiple.

El baño, mejor con ducha

Hace unos meses, en casa hemos dado el paso y cambiamos la bañera por la ducha. Es algo que ya habíamos considerado pero tardamos un poco en decidirnos.

Desde hace algunos años, en concreto desde mi segundo brote (el del vértigo), instalamos un banco de esos que quedan atravesados en la bañera. Te sientas desde fuera y una vez sentado levantas las piernas para sortear la pared de la bañera y te duchas sentado, y para salir, inviertes el proceso. Es muy útil cuando sientes mareos, si las piernas están torpes o si estás cansado y te encuentras débil.

En muchas ocasiones, ha sido imprescindible y aunque no lo he necesitado siempre para ducharme, me ha dado mucha tranquilidad tenerlo ahí. El mayor uso que le he dado ha sido después de la ducha, para vestirme, secar el pelo, etc. Incluso me sentaba en él para limpiar el baño más cómodamente y sin fatigarme tanto. La verdad es que me ha venido de lujo.

ducha

Imagen: suortopedia.com

Pero este año ya era urgente y necesario hacer algo al respecto, porque mi situación se volvió insostenible. Yo venía de pasar la semana en el hospital con mi quinto brote (el fuerte, el de las piernas). Allí, todo el baño estaba adaptado y no había que levantar ni un pie para poder ducharse. Me dije: esto es lo que necesito, lo que me gustaría tener en casa.

Por suerte en mi casa hay dos baños. El banco se ha quedado en la bañera grande y en el baño pequeño es donde se hizo el cambio. Yo nunca lo utilizaba para ducharme porque la bañera era tan pequeña que entrar y salir de ella eran un deporte de riesgo y ni siquiera había espacio suficiente para colocar un banco o un cualquier otro asiento. Ahora la ducha va a ras de suelo, con un taburete que se puede mover y barras de apoyo para mayor seguridad.

El cambio no ha sido sólo para mí, sino para toda la familia. Después de utilizarlo esta temporada, confirmo que merece la pena totalmente. Ha sido una inversión en seguridad y una mejora considerable.

Me cuesta entender que en la mayoría de viviendas nuevas sigan instalando bañeras. Una cosa es no necesitar una ducha adaptada, pero lo que sí nos conviene a todos es reducir y eliminar riesgos para evitar caídas y accidentes que pueden resultar muy graves.

La casa, los muebles, el baño, etc. tienen que hacernos la vida más cómoda y estar a nuestro servicio, no al revés.