Mi experiencia personal con Betaconnect

Después de utilizar el Betaconnect durante dos meses, ya me he familiarizado totalmente con él, si bien es cierto que influye mucho la experiencia previa que tenía utilizando dispositivos autoinyectores.
Me sorprendió encontrarme con un aparato electrónico, y con más accesorios acompañando al propio autoinyector. Debes estar pendiente del nivel de batería y no olvidarte del cargador si tienes que viajar.Éste es de un tamaño más reducido y más ligero en comparación con Betaject Comfort, que es el que venía utilizando con el Betaferon. Por ser más pequeño y ligero es más cómodo de manipular, y la superficie de la parte trasera es de goma, lo que facilita el agarre.
betaconnect autoinyector betaferon bayer
El Betaject Comfort tenía demasiada fuerza para mi gusto. Era puramente mecánico, y la energía acumulada en el muelle se transformaba en un “golpe” un poco fuerte a la hora de introducir la aguja en la piel. El Betaconnect ha mejorado ese paso y lo realiza de una forma más suave, como si te pusiera la inyección un profesional sanitario. Sin embargo, el proceso de inyección dura unos segundos más que con el Betaject Comfort, incluso seleccionando la velocidad rápida.
betaject comfort
Foto: Flyer Betaject Comfort de Bayer

 

No he entrado en el tema de la conectividad de este autoinyector. Es posible conectarlo al ordenador mediante el puerto USB o de modo inalámbrico por Bluetooth, pero sólo se puede gestionar la información si se dispone del software adecuado. En un futuro lo probaré y publicaré mis impresiones.
Para que la función de recordatorio sea útil, conviene colocar el estuche con el Betaconnect en un lugar visible, donde puedas oír el pitido y ver la alerta luminosa. Yo no utilizo esta función. Cada vez que recojo la medicación en el hospital apunto en el calendario los días que me tengo que pinchar, para saber también cuándo tengo que regresar a por la medicación. En realidad, después de tres años con Betaferon cada 48 horas mi cerebro ya sabe inconscientemente cuándo toca y cuándo no; pero la memoria a veces no juega a nuestro favor y por eso es útil tener herramientas que nos lo recuerden.
En la red he visto que en Alemania se están realizando estudios con pacientes en tratamiento con Betaferon a los que les han proporcionado Betaconnect, para saber si se encuentran cómodos, si se desenvuelven bien al utilizarlo y si mejora su adherencia al tratamiento. Como estos estudios no han finalizado, aún no hay resultados.
Alguna vez he puesto inyecciones subcutáneas a familiares (con algunos conocimientos básicos para hacerlo adecuadamente) y al ser algo puntual no me parecía muy molesto. Pero es diferente cuando sigues un tratamiento a largo plazo. Hay pacientes que aprendieron a administrarse la medicación manualmente y prefieren continuar de esa forma, pues se sienten seguros. Yo misma, sin embargo, aprendí desde el principio a utilizar un autoinyector y creo que me ha hecho el tratamiento más cómodo y llevadero: nunca he olvidado administrarme la medicación.Las enfermeras de la Unidad de Educación y del programa Betaplus son estupendas y te explican el procedimiento las veces que haga falta, y el personal de la farmacia del hospital es tan amable de ofrecerme el anterior inyector (para tenerlo en casa como reserva) por si no me arreglaba con el nuevo Betaconnect.
El Betaconnect, como todos los autoinyectores, hace más fácil el hecho de enfrentarse a las inyecciones. Por eso se crearon estos dispositivos: para que los pacientes con esclerosis múltiple sigamos el tratamiento correctamente, sea cual sea el medicamento inyectable.Seguro que muchos de vosotros sois pacientes y seguís alguno de estos tratamientos. ¿Utilizáis autoinyectores o bien administráis las inyecciones manualmente?

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