Nuevos tratamientos orales para la esclerosis múltiple

Aunque no existen unos parámetros estrictos para recomendar tratamientos de primera línea en esclerosis múltiple remitente-recurrente, los interferones o el Copaxone® suelen ser la terapia inicial escogida por muchos doctores. Sin embargo, los efectos secundarios y las propias inyecciones suelen ser incómodos. Ante este panorama, los tratamientos orales son una opción innovadora para los pacientes.
Gilenya® (fingolimod) fue el primer medicamento oral para tratar la EM aprobado por la FDA en 2010. Recientemente, han aparecido otros tratamientos orales: Aubagio® (teriflunomida) en 2012 y Tecfidera® (dimetil fumarato) en 2013.
Gilenya® impide que los linfocitos pasen al sistema nervioso central y produzcan inflamación y daños a las células nerviosas.
Se ha demostrado que reduce los brotes en un 52% comparado con interferón beta 1-a en un año, y que reduce la progresión de la enfermedad y el número de lesiones visibles en resonancia magnética.
Los efectos secundarios más comunes incluyen dolor de cabeza, aumento de las enzimas hepáticas, diarrea y tos. Un efecto menos frecuente es el edema macular, una inflamación de un área de la retina responsable de la visión central. Gilenya® no podría ser utilizado por personas con historial de enfermedades cardiovasculares. Los pacientes deben estar monitorizados antes y durante las 6 horas siguientes a la primera dosis, comprobando el pulso y la presión arterial.
Aubagio® protege los nervios y reduce el número de células blancas de la sangre en el sistema nervioso central.
En los estudios clínicos se demostró que los brotes bajaron un 31%, la progresión de la enfermedad se redujo en un 30% y las lesiones en un 80% comparado con placebo.
Los efectos secundarios típicos de Aubagio® incluyen dolor de cabeza, alopecia, diarrea, náuseas, síntomas pseudogripales y parestesias en manos y pies. Otros síntomas menos comunes son daños al hígado, aumento del riesgo de infecciones y de la tensión arterial.
Los pacientes no deben tomar Aubagio® si tienen problemas de hígado, si son mujeres embarazadas o en edad reproductiva (sin medidas anticonceptivas efectivas) o si toman un medicamento llamado leflunomida que se utiliza para tratar la artritis reumatoide. Ni las mujeres ni los hombres puedes utilizar Aubagio® si están planeando un embarazo. El medicamento puede permanecer en el cuerpo hasta dos años después de finalizar la terapia, y podrían ser necesarios tratamientos especiales para eliminarlo.
Tecfidera® activa una vía química que ayuda a proteger las células nerviosas del daño y la inflamación.
En los estudios clínicos se demostró que sus efectos son similares a los de otros tratamientos: reduce los brotes (19%), la progresión de la enfermedad (38%) y el número de lesiones (72-90%).
Los efectos secundarios normales son enrojecimiento de la piel, picor, sarpullidos, diarrea y náuseas, que suelen aparecer al inicio del tratamiento y disminuir con el tiempo. Tecfidera® se toma dos veces al día y es recomendable acompañarlo con la ingesta de comidas para aliviar estos síntomas.
Se realizan análisis de sangre periódicamente para vigilar el recuento de células sanguíneas, y si el paciente desarrollara una infección grave, el tratamiento podría ser retirado temporalmente.
Más información sobre tratamientos orales para EM en:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.