La pérdida de un ser querido y una enfermedad crónica

Recibí el diagnóstico de la esclerosis múltiple cuando tenía 20 años. En mi primera consulta de neurología, mi madre estaba sentada a mi lado. Ninguna de las dos reaccionamos de forma excesiva al oírlo. De hecho, no hicimos nada, ningún gesto, ningún movimiento, ninguna palabra. Simplemente continuamos escuchando al neurólogo hasta que terminó de hablar.
Antes de finalizar la visita, el doctor confesó que mi reacción le había llamado la atención, y pensó que mi ausencia de palabras y gestos significaba que no le había entendido bien y que no estaba enterándome de nada de lo que él decía.
la pérdida de un ser querido y una enfermedad crónica
Lo que el doctor desconocía era que en aquel momento mi madre sufría cáncer. Dos años antes le diagnosticaron mieloma múltiple, que afecta a las células de la médula ósea. Recibió tratamientos de quimioterapia y autotransplante de médula. En mi casa había visto de todo durante esos dos últimos años y ese diagnóstico de esclerosis múltiple no sonaba grave y no me impresionaba tanto. Para mí, la persona que estaba realmente enferma era ella, y no yo.
Pocos meses después, no pudo recuperarse de un transplante de médula ósea de donante, y falleció.
Desde entonces, creo que la tristeza, la intolerancia, la falta de empatía, la agresividad, etc. que muchas veces me asaltan tienen que ver con esto más que con el diagnóstico de la esclerosis múltiple.
La pérdida de un ser querido y una enfermedad crónica tienen una cosa en común -salvando las distancias- y es que tienes que aprender a convivir con ello. No se curan, y la vida puede llegar a ser normal pero no como antes. La convivencia con ambas cosas no es fácil y seguramente la esclerosis múltiple sería una carga más liviana para mí si tuviera a mi madre a mi lado.
Existen algunas cosas que no dependen de nuestros actos ni de nuestra voluntad y que no podemos prever ni impedir. La clave está entonces en la adaptación. Los que sobreviven no son los más rápidos ni los más fuertes, sino los que mejor se adaptan.
Yo siempre intento pensar en las cosas buenas que tengo y mostrarme agradecida por ellas. El tiempo es un gran aliado a la hora de asimilar las adversidades y el otro gran aliado son nuestros seres queridos. Hablar con los que nos rodean y cuidarse los unos a los otros es muy importante.
Y desde que escribo este blog, he comprobado que escribir es una herramienta complementaria muy útil y cuyos beneficios habían pasado desapercibidos.

7 pensamientos en “La pérdida de un ser querido y una enfermedad crónica

  1. CleopatraLagos CleoLagos

    Me ha gustado mucho y tienes mucha razón, ambas cosas necesitan lo mismo para asentarse en nosotros.No lo había pensado.
    Siento mucho que tu madre no esté contigo, debo reconocer que la mía es una ayuda en mi vida.
    Y me gusta mucho tu actitud positiva :), sigue así!
    Un beso paisanina, Cleo

    Responder
    1. admin Autor

      He acabado dándome cuenta de que nunca te recuperas del todo, ni de la muerte de un familiar, ni de la enfermedad crónica.

      Gracias por comentar y disfruta mucho de tu madre 🙂

      Besos

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  2. CleopatraLagos CleoLagos

    Me ha gustado mucho y tienes mucha razón, ambas cosas necesitan lo mismo para asentarse en nosotros.No lo había pensado.
    Siento mucho que tu madre no esté contigo, debo reconocer que la mía es una ayuda en mi vida.
    Y me gusta mucho tu actitud positiva :), sigue así!
    Un beso paisanina, Cleo

    Responder
  3. Mi EM Sin mas

    Siento de corazon que tu madre muriera, yo tb perdí a un familiar muy cercano pero nunca lo he contado en el blog, por lo tanto entiendo perfectamente lo que dices. Esta es nuestra tercera etapa de nuestra vida.
    Un abrazo,

    Responder
    1. admin Autor

      Siento mucho tu pérdida. La verdad es que me costó un poco dar el paso y contarlo en el blog, porque no es fácil hablar de ello. Pero son cosas que nos pasan a todos y no deja de ser una situación a la que nos tenemos que adaptar. De todo se aprende.

      Ánimo y gracias por tu comentario

      Otro abrazo para ti

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  4. Chefi

    Todos los años por San Valentín tenemos alguien especial para acordarnos yo, desde hace algunos años, tengo uno más, es imposible no acordarse de aquella coletilla. ” a nía” tan típica de su zona y de su voz, de nuestras trifulcas y de su fuerte caracter. El momento del diagnóstico de la EM es diferente en cada persona, no solo por por el caracter de cada uno sino por el momento que vive. En mi caso tuve una reacción de alivio, eran muchos meses luchando contra los médicos, la inspección médica (estaba trabajando) los hospitales y hasta algun neurólogo y la lucha no acaba nunca. Yo también recibí el diagnóstico de cáncer y ahí si que puedo decir que tocas fondo total, aun sigue siendo una palabra maldita, lo primero que se me pasó por la mente fue mi hija, por eso piensa que en el momento de tu diagnóstico, lo que tu pensabas, lo estaría pensando ella multiplicado por mil. Su recuerdo estoy segura te dará mucha fuerza.

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    1. admin Autor

      Hola Chefi,

      Veo que en tu caso tu diagnóstico de esclerosis múltiple fue como “llegar a la meta” después de una carrera de obstáculos e incertidumbres, y a su vez comenzar otra. Por lo que sé indirectamente del cáncer, me imagino que es como si se abriera un abismo bajo tus pies.

      El recuerdo de este post en realidad no es por San Valentín, sino porque mi madre falleció el día 15. Y por supuesto que siempre me da mucha fuerza. Fue un momento complicado, ocurrió todo a la vez y cuando pasa el tiempo es cuando te das cuenta de lo que significa.

      Agradezco de corazón tus comentarios.

      Un abrazo y un beso con mucho cariño,

      Lidia

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